


En Maasmechelen, una pequeña ciudad flamenca de 32.000 habitantes, provincia de Limburg, en un bungalow situado en la avenida König-Albert-Laan número 115, perteneciente a la familia Linden, esta imagen, realizada en resina artificial, ha llorado desde el 15 de septiembre de 1982.
Aunque en un principio el matrimonio Linden quiso guardar silencio, los vecinos difundieron muy pronto los hechos, y las visitas a la prodigiosa imagen se multiplicaron. ¿No se esconde en esto un negocio oculto o algo parecido? — ¡Absolutamente no! La familia Linden no gana nada en esto, antes da. Los señores Linden hubieron de sacrificar una salita de cuatro por cuatro metros, donde se encuentra actualmente la imagen rodeada de flores y cirios, visitada por miles de peregrinos. El horario de visitas es los lunes y jueves de
El doctor Ballaux (Steenweg 65 B, 3280 Ziechem), médico, revisó toda la casa de los Linden, observó minuciosamente y examinó todo hasta donde es posible: Tomó radiografías de la estatua, sometió las lágrimas a examen biológico en el Instituto, etc. Afirma: «No es posible dar aquí una explicación de fenómenos naturales. Más, no les puedo decir como científico, Pero yo, como cristiano creyente digo con plena convicción: Aquí se ha manifestado Dios, de esto estoy seguro ciento por ciento. Otros problemas no existen aquí».